Por Redacción Deportes
Una denuncia pública del exárbitro Wílmer Barahona sacudió este viernes al arbitraje nacional, al señalar al director de la Comisión Arbitral de la Federación Colombiana de Fútbol, Ímer Machado, de presuntamente recibir transferencias de dinero a cambio de designaciones en el fútbol profesional.
Según el denunciante, existirían cerca de 60 movimientos financieros realizados desde 2019 hasta la fecha por parte de un árbitro activo, cuya identidad se mantiene en reserva por razones de seguridad. Los montos de las transferencias oscilarían entre 300.000 y 2.000.000 de pesos. Por otra parte, el denunciante manifiesta que Machado no solo exige dinero, sino que también promueve intercambios sexuales para la designación de los colegiados.
Soportes y alcance de la denuncia
Barahona aseguró que los documentos fueron obtenidos mediante derechos de petición a entidades financieras, entre ellas Bancolombia y Nequi. De acuerdo con su versión, los pagos corresponderían a un supuesto “peaje” para aparecer en las planillas arbitrales de la Liga BetPlay.
Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente la autenticidad de los documentos ni la relación directa entre las transferencias y las designaciones arbitrales.
Silencio institucional
La Federación Colombiana de Fútbol no se ha pronunciado públicamente sobre la denuncia. Tampoco lo ha hecho la dirigencia encabezada por Ramón Jesurún.
Por su parte, Machado no ha emitido declaraciones frente a los señalamientos.
Posibles implicaciones
De comprobarse las acusaciones, el caso podría tener implicaciones disciplinarias y penales, dado que se trataría de presuntos hechos relacionados con corrupción en el ejercicio de funciones deportivas.
Expertos en derecho deportivo señalan que correspondería a las autoridades competentes determinar:
- La veracidad de las transferencias.
- La titularidad de las cuentas.
- La existencia de relación entre los pagos y las designaciones.
- Eventuales responsabilidades administrativas o penales.
Impacto en el torneo
La denuncia surge en medio de cuestionamientos recurrentes al nivel del arbitraje nacional y reabre el debate sobre la transparencia en los procesos de designación.
Algunos sectores han planteado la necesidad de una auditoría independiente a la Comisión Arbitral para garantizar la confianza en el desarrollo de la competencia.
Por ahora, el campeonato continúa con normalidad, mientras crece la expectativa por un pronunciamiento oficial que esclarezca la situación.
