En el Cesar hay hospitales y hay botines. El Rosario Pumarejo de López, el principal hospital público del departamento, lleva años intervenido y todavía no sale de cuidados intensivos. Lo que sí goza de buena salud es la fila de pretendientes que quieren quedarse con él.Según lo que suena en los corrillos, esta sería la pasarela.
Claudia Margarita Zuleta no apostó a un caballo sino a dos, por si acaso. La senadora del Centro Democrático tendría a Carmen Sofía Daza, que fue interventora del hospital en el gobierno Petro, porque cuando hay hospital de por medio el carné uribista se guarda en la gaveta. Y de repuesto, Carmen Cecilia Mattos, excongresista de Alas Equipo Colombia.
El representante liberal Mello Castro, de la cuerda de la casa departamental, movería a Miguel Soto Ruiz, quien le gerenció el Hospital Eduardo Arredondo Daza cuando él era alcalde. Lealtad que se paga con ascenso.
Gumer de la Peña, de La U, vendría con un repitente el medico Armando Almeira Quiroz, ficha del diputado Popo Barros. Ya gerenció el Pumarejo, y quienes padecieron esa época todavía se persignan cuando oyen el nombre. Pero en el Cesar el que la embarra no se va, solo espera turno.
La tía de Guido Castilla también pidió pista con Nicolás Mohore Muvdy, bendecido por el excongresista Libardo Cruz, porque aquí la política es asunto de familia ¿Ape en cuerpo ajejo? Que no sepa parece ser el objetivo.
Y Didier Lobo, como buen lobo, se mueve sin hacer ruido, respaldaría a Lina de Armas, con quien tendría su buena cuota burocrática, y por si las moscas deja sonando a Juan Bernardo Ariza y que bobo.
Seis padrinos, siete nombres y cero planes conocidos para sacar el hospital del hueco. Porque el Pumarejo factura como tienda en diciembre pero cobra como amigo al que le prestaste plata. Y una factura sin cobrar no compra ni una gasa.
Para rematar, en los pasillos se comenta que la plata de la intervención habría tenido destinos poco médicos. Cuando el río suena, piedras lleva, y la Supersalud y los entes de control tienen el deber de aclararlo antes de que se reparta el próximo turno.
En el Cesar los hospitales no se recuperan, se reparten. ¿Y los pacientes? Bien, gracias, haciendo fila.
¿Cuál de estos padrinos crees que se queda con la joya?
