Con fuego amigo, se comenzó a desgranar la mazorca del Centro Democrático. La polvorera la armó la senadora María Fernanda Cabal y su esposo José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, al enviarle una carta al director del Centro Democrático, Gabriel Vallejo, en la que expresan bien clarito su decisión de no continuar militando en el partido del expresidente Uribe.
La pareja Cabal – Lafaurie argumentan en la misiva que hubo un mar de irregularidades en el proceso donde eligieron a Paloma Valencia como candidata presidencial de la colectividad uribista. Otra pimienta que incomodó a los esposos fue la llegada de Miguel Uribe Londoño al proceso. Como quien dice: “si no somos la cabeza, nos bajamos del bus”.
Los habladores del esquinazo dicen que en algunos apartes de la carta Lafaurie dice: “el martes 19 le expresé al expresidente Uribe mi interés de hablar con él. Me dio cita al día siguiente en su casa. Sin embargo, tras la decisión del tribunal de retirarle el auto de detención, la reunión tuvo lugar en Sabaneta al término de una misa de acción de gracias que se celebró en la tarde del miércoles 20. Fue una reunión larga y reflexiva sobre el momento político y sus implicaciones. Le reiteré mi absoluto convencimiento que el país era consciente y aceptaba su liderazgo, y que, en consecuencia, debía creer más en él y promover a uno de los suyos. Nunca creí en esa amplia coalición que lo que pretendía era nivelarse por lo bajo”.
A renglón seguido escribe: “terminamos en que, sin Abelardo y sin Fajardo, una consulta el 8 de marzo con el viejo santismo y un par de honrosas excepciones era irrelevante. Me preguntó por Uribe Londoño y le respondí que era quizás la mejor cabeza de lista al Senado”, expresa Lafaurie en la carta.
También quedó claro que Cabal y Lafaurie estaban desazonados porque Uribe Londoño habría tenido una ventaja financiera, y que al parecer la decisión de él de ser candidato presidencial no se habría tomado en consenso con toda la familia de Miguel Uribe Turbay, algo que sería de conocimiento del expresidente Álvaro Uribe y de Gabriel Vallejo.
En la carta bien espinosa, la familia Lafaurie-Cabal considera que hubo otras irregularidades. “A comienzos de diciembre y ya en marcha el proceso de encuestas, la entonces precandidata Paloma Valencia viaja a Medellín a proponerle al expresidente Uribe que permitiera modificar el proceso para que la precandidata con la segunda votación encabezara la lista a Senado, para lo cual, inclusive, me contacta para que acompañara esa propuesta, que el expresidente negó rotundamente. Después de un ‘conveniente aplazamiento’, el lunes 15 de diciembre, a partir de un resultado general y agregado, el partido anuncia oficialmente que su candidata a la Presidencia de la República es la senadora Paloma Valencia. Es decir, Uribe dejó a Cabal y a Lafaurie vestidos como las novias de Barrancas.
