En La Guajira hay sillas que sobreviven a los gobiernos, y la rectoría de Uniguajira es una de ellas. Kaloy Robles lleva 17 años sentado ahí, hoy en su cuarto período consecutivo el más reciente, elegido por unanimidad y hasta esta semana parecía haber sorteado a todos los presidentes que han pasado por Colombia.
Desde el propio departamento, el presidente le pidió a la ministra de Educación revisar las actuaciones de Robles frente a lo que calificó como hechos de suma gravedad, ya puestos en conocimiento del Gobierno Nacional. Y no se quedó en la petición, confirmó que la información recibida sobre el caso fue trasladada a la Fiscalía General de la Nación. «Aquí nadie tiene corona, no vine a proteger a nadie», sentenció desde La Guajira.
Lo cierto es que el nombre de Kaloy no es nuevo en estos líos. Ya en el gobierno de Juan Manuel Santos, la entonces ministra de Educación, Gina Parody, pidió frenarle la politiquería que, según denunció en su momento, rodeaba al rector. Una década después, cambiaron los presidentes, pero el apellido en la rectoría de Uniguajira siguió siendo el mismo.
Van varios gobiernos preguntándose lo mismo sobre Uniguajira; la diferencia es que este presidente parece dispuesto a que la pregunta no se quede otra vez engavetada. ¿Kaloy sale ileso otra vez, o esta vez sí le tocó pagar la cuenta?
