Con explosivos y de madrugada. Así fue el ataque de este miércoles contra el corregimiento El Carmelo, zona rural de Candelaria, Valle del Cauca, donde drones impactaron contra el radar de vigilancia aérea de la Aeronáutica Civil.
Las autoridades confirmaron al menos cuatro explosiones en el sector, pero hasta el momento no hay heridos ni víctimas mortales. La zona quedó acordonada de inmediato y un grupo antiexplosivos de la Policía y el Ejército adelanta la inspección para establecer el alcance del daño.
La alcaldesa de Candelaria, Gessica Vallejo Valencia, convocó un Consejo Extraordinario de Seguridad con autoridades departamentales y mandos de la Fuerza Pública, y pidió a la comunidad mantener la calma y guiarse solo por la información oficial mientras avanza la investigación.
Desde la Gobernación, Dilian Francisca Toro ordenó el desplazamiento de comandantes y de su secretario de Seguridad, Guillermo Londoño, hacia la zona. «No vamos a ceder ni nos vamos a doblegar ante estas amenazas y atentados», dijo la mandataria, quien también confirmó la evacuación preventiva de más de 1.400 estudiantes de tres sedes de la institución educativa Rodrigo Lloreda Caicedo, en los corregimientos San Joaquín y El Tiple.
La Aeronáutica Civil calificó el ataque como una violación a las normas de aviación civil y advirtió que pone en riesgo la seguridad de las aeronaves, las tripulaciones y los miles de pasajeros que a diario cruzan el espacio aéreo del país.
El susto fue grande, pero esta vez nadie resultó herido. La pregunta que queda es qué tan expuesto está el espacio aéreo del país cuando hasta un radar puede ser blanco de un ataque.
